La región de Cusco atraviesa un escenario económico preocupante: el Producto Bruto Interno (PBI) regional podría caer alrededor de 7% en 2025, mientras más de 3000 proyectos públicos permanecen abandonados o paralizados y las visitas a Machu Picchu siguen 24% por debajo de los niveles previos a la pandemia.
